miércoles, 16 de agosto de 2017

LOS GALÁCTICOS ESTÁN DE VUELTA, POR FERNANDO RIVERO

Real Madrid se proclamó campeón de la Supercopa de España, tras derrotar por 2-0 al Barcelona en el Santiago Bernabéu. El resultado global fue 5-1, y los goles de Asensio y Benzema fueron los que terminaron enterrando a un triste y desconocido equipo culé.



Real Madrid derrotó y demostró su gran poderío sobre el Barcelona en el Santiago Bernabéu, que lo venció por 2-0, en el partido de vuelta por la Supercopa de España. En la ida, los blancos ya habían dejado heridos a los culés en el mismo Camp Nou, por 3-1. No hace falta mencionar figuras, porque el equipo de Zidane demostró una clara contundencia y juego sólido en las dos canchas. Las secuelas de un frágil equipo de Valverde se hicieron notar; con un Messi desaparecido y Suárez distraído, Barcelona nunca reaccionó, y quizás sintió la marcha de Neymar.

El Santiago Bernabéu estuvo abarrotado de hinchas merengues, y no era de esperarse; en el Camp Nou, la hinchada madridista se hizo notar más que la culé. Al igual que los jugadores, que dejaron sin opciones y oxigeno al Barca que, al parecer, aún no logra superar la marcha de Neymar, y sumando la falta de fichajes relevantes, la producción en la cancha fue más que evidente. Un mal comienzo para la era Ernesto Valverde, dejando a un lado la temporada con victorias meritorias, y con Neymar incluida. 

Dejando a un lado el mal momento del Barcelona, lo que el Real Madrid ha logrado hasta el día de hoy es meritorio; el sacrificio y compromiso que han demostrado, se debe a un claro objetivo de Zidane, lo reflejaron en el campo sus jugadores, que fueron superiores en todos los aspectos del encuentro. No dejaron jugar al equipo de Messi, nunca le dieron opciones y siempre se hicieron notar. Lo relevante que se le puede sacar a este equipo es su ambición de ganar, su ambición de gol. Es el Real Madrid un neto triunfador, y tiene los jugadores que tienen mentalizado ¨ganar¨, y nada más que eso.

Desde la primera parte del encuentro, se vio a un Real Madrid presionando, incomodando y recuperando rápido el balón para hacerse poseedor de ella. Mientras que el Barcelona buscaba salir jugando y haciendo ver lo poco notorio que queda de su filosofía, el ¨tiqui taca¨, hoy en día ya no se puede disfrutar de esa obra que alguna vez fue arte. Iniesta lesionado y el fantasma de Xavi que no deja de molestar ese mediocampo que cada vez sufre más. Sergio Busquets también lo conforma, pero no se ha visto lo mejor de su repertorio. Y con una formación de 3-5-2 que, Luis Enrique, la pasada temporada había probado, Valverde no tuvo suerte, y nunca estuvo a la talla del poderoso Madrid.

Con Modric de vuelta, y Asensio y Vásquez titulares, que dejaron en la banca a Isco y Bale, Zidane se llenaba de confianza y apostaba por sus juveniles, que no desperdiciaron la oportunidad, y el primero que vacunó al descompensado equipo azulgrana fue Asensio, que demostró una vez más su aroma y atrevimiento goleador con una genialidad, que dejó sin reacción a Ter Stegen. Desde aquel momento el Real Madrid estaba reafirmando que en el Santiago Bernabéu las largas posesiones del rival no están permitidas. Como tampoco estuvo permitido que Messi haga magia y Suárez dispare. Solo hubo un equipo en el campo, Real Madrid. 

La cereza del pastel lo iba a hacer Benzema, un delantero distinto a los demás, que con una sutileza iba a marcar el 2-0 final, para que la hinchada merengue estalle en emoción. Gloria para el Madrid, gloria para Zidane y su plan a la perfección. Sufrimiento para el Barcelona, que no encuentra la brújula que lo ayude a salir del hoyo y superar a Neymar. Lo que sí se sabe es que los galácticos han vuelto, y que ganar les queda muy pequeño. No se sabe hasta donde más llegarán, porque está más que claro que ya tocaron el cielo.








jueves, 9 de marzo de 2017

Una remontada histórica, por Fernando Rivero

Si me preguntan, ¿Cuál ha sido el partido más épico que he visto o el que más he sufrido? Sin duda contestaría que el del Barcelona - PSG. La garra y la capacidad de revertir un resultado aparentemente definido por parte del PSG, el Barcelona lo pudo añorar, con personalidad y convicción, fueron factores claros para conquistar este épico resultado. PSG tenía todas las de ganar por el 4-0 en la ida. Sin embargo, el Barcelona no iba a tirarse para atrás, y eso pasó, desde el primer tiempo buscó, generó, con un sistema que a Luis Enrique le había dado resultados en los partidos de La Liga, fue claro y contundente para que el Barcelona demuestre su superioridad, quizás jugando no tan bien, pero sí contribuyendo los ataques clave. 


Luego de un 2-0 aceptable por parte de los culés. El segundo tiempo iba a seguir siendo de ellos, no obstante el PSG iba a salir a apretar. Barcelona se acercaba a la remontada soñada. Con un penal de Messi, ponían a uno a los culés en carrera. Sin embargo, el gol de Cavani silenció a todo el Camp Nou. Desde ese momento, el Barcelona, anímicamente y psicológicamente fue otro. Desconcertados y desenlasados, pero sí con la idea de seguir buscando el resultado, a costa de todo. 

La mayoría, quizás, consideraría anotar tres goles en menos de veinte minutos como una locura. Pero lo vuelvo a resaltar, con el Barcelona no te puedes confiar. Neymar, con un espectacular tiro libre, daba ahínco a la afición culé, solo faltaban dos goles más. Y de nuevo, Neymar, de penal, daba esperanzas al Barcelona. De lo que pasó a ser una turbia y tristeza, a engancharse y alentando de nuevo al equipo. Todo Barcelona en el área de PSG, tiro libre de Neymar, y Sergi Roberto, empujándola y el Barcelona a estallar de emoción. Sin duda, es una de las remontadas que nunca olvidaré en mi vida. Bravo por el Barcelona y meritorio lo del PSG. Pero ante todo, qué viva el fútbol. 


sábado, 25 de febrero de 2017

Universitario de Deportes: ¨En busca de la brújula¨

Universitario de Deportes atraviesa por una pequeña crisis, tanto futbolístico como en lo directivo. La hinchada y seguidores del equipo merengue no están contentos con el rendimiento de los jugadores y comando técnico. Tras haber sido eliminados de la Copa Libertadores, contra Deportivo Capiatá por 3-0 en el Estadio Monumental. La ¨U¨ aún no sale del hoyo, donde sigue sin superar la triste eliminación del torneo más antiguo del continente americano. Escaso juego, sin fundamentos ni patrón de juego, son características que los de Ate dan conocer cada vez que juegan. Tal vez se necesita un replanteo en general con el equipo. Sin embargo, el profesor Roberto Chale ya no sigue en las condiciones de dirigir a este equipo, que pierde su talla, en cuanto a historia y plantilla. La fanaticada no abandona hasta el final, ellos siguen ahí, esperando que la ¨U¨ encuentre la brújula, para dar alegrías y triunfos a la hinchada merengue.